martes, 28 de octubre de 2008

INSTRUCCIONES PARA LLORAR (JULIO CORTÁZAR)

Uno de mis poemas favoritos. (Laura Sofía Parra Ávila)

INSTRUCCIONES PARA LLORAR (JULIO CORTÁZAR)

Dejando de lado los motivos, atengámonos a la manera correcta de llorar, entendiendo por esto un llanto que no ingrese en el escándalo, ni que insulte a la sonrisa con su paralela y torpe semejanza. El llanto medio u ordinario consiste en una contracción general del rostro y un sonido espasmódico acompañado de lágrimas y mocos, estos últimos al final, pues el llanto se acaba en el momento en que uno se suena enérgicamente.Para llorar, dirija la imaginación hacia usted mismo, y si esto le resulta imposible por haber contraído el hábito de creer en el mundo exterior, piense en un pato cubierto de hormigas o en esos golfos del estrecho de Magallanes en los que no entra nadie, nunca. Llegado el llanto, se tapará con decoro el rostro usando ambas manos con la palma hacia adentro. Los niños llorarán con la manga del saco contra la cara, y de preferencia en un rincón del cuarto. Duración media del llanto, tres minutos.

lunes, 27 de octubre de 2008

UN COORDINADOR NEOFITO

El inverosimil contexto de Cazuca sorprende a cualquiera, inclusive al más avanzado de los maestros. Si eso es así, imaginense la infinita sorpresa que ha sido para un coordinado neofito en las lides de la educación.

Los cardúmenes de textos que he leido sobre educación no se parecián en nada a la extraña realidad y las situaciones fugaces que he vivido en tan corto tiempo.

Un coordinador al borde de la descoordinación trata incesantemente de entender las claves de la educación soachuna, sin obtener hasta la fecha mayores avances. La dimensión académica, la cual es mi favorita ha estado lejos de mi corto alcance. La otra, es decir la de convivencia ha desbordado los límites de mi escasa imaginación. Eso si no hay que ser desagradecido. No todo es macondiano ni realismo mágico. También hay gratas realidades que me han traido fructiferos momentos e indelebles recuerdos.

De pedagogía he aprendido algo (algún día me gustaría ser un maestro de verdad), de dominio de grupo también (algo de milicia, voz recia y sicología me han ayudado un poco pero... aún me falta mucho). Por otro lado la coordinación como tal es fascinante: muchos problemas, estres perpetuo y carreras, muchas carreras.

He aprendido a pulir mi innata capacidad de conciliación, he desfallecido con mis problemas de comunicación y lo más grato de todo he conocido maestras(os) y estudiantes que me han enseñado más que aquellos acarosos Y alergénicos libros.

NOTA: Maestros(as) esto es un un pequeño ejemplo de una "experiencia pedagógica" pero estoy plenamente convencido que sus experiencias son mucho más enriquecedoras y profundas que las de un coordinador con 100 dias de antiguedad".
Espero que se animen a publicar.